El método natural de G.Hébert
marca diez familias de habilidades motrices como las habilidades naturales del
ser humano con las que ejercitarse (Andar, correr, saltar, trepar, cuadrupedias,
equilibrios, nadar, cargar, lanzar y lucha.)
Andar: El desplazamiento humano por excelencia. Los humanos somos
capaces de caminar durante kilómetros y realizar este trabajo día tras día.
Podemos andar por terrenos rocosos, llanos, áridos, por aguas poco profundas,
con altos desniveles,… Somos capaces de adaptar nuestra forma de andar a gran
cantidad de situaciones y exigencias diferentes.
Al caminar durante el
entrenamiento nos recuperamos de un esfuerzo previo, y relajamos nuestra
musculatura. Caminar combina genial con otros grupos de capacidades como por
ejemplo las cargas o los equilibrios.
Correr: Esta forma de desplazarse es mucho más rápida, y al igual que la
acción de andar podemos adaptarla a diferentes terrenos y exigencias. A nivel cardiorrespiratorio
es altamente exigente, y dependerá de nuestra capacidad para poder mantenerla a
un ritmo determinado durante mayor o menor tiempo. Es la acción principal en
ejercicios de persecución y nos capacita de gran potencia para enlazar con
saltos o golpes.
Saltar: La capacidad para lanzar e impulsar nuestro cuerpo. Con este
movimiento podemos alcanzar una posición lejana o superar un obstáculo. Dentro
del entrenamiento de este grupo también se desarrollan las caídas, de esta
forma aprendemos a proteger nuestro cuerpo y realizar desplazamientos en
altura.
Cuadrupedias: Son movimientos en los que nuestro peso se
encuentra tanto sobre nuestras manos como nuestros pies. Es la forma natural de
caminar de los animales, pero nosotros no estamos acostumbrados a ella, por
ello exige un elevado trabajo de tren superior. Entrenando esta capacidad
desarrollaremos gran fuerza y agilidad.
Trepar: Con los movimientos de trepa podremos desplazarnos en vertical,
bien sea sobre un árbol, un muro, una cuerda, o cualquier otro obstáculo. La
trepa requiere una gran fuerza a nivel del tren superior y manos.
Nadar: Los humanos no solo nos adaptamos a los desplazamientos
terrestres, sino que somos capaces de desplazarnos también en el medio
acuático. Bien sea nadando sobre su superficie o buceando bajo ella. Nadar es
básico para realizar trabajos en el medio acuático, como por ejemplo los
rescates o la recolección.
Cargar: Es la acción de levantar o sostener un objeto, los objetos que
los humanos podemos levantar son muy variados en peso y forma, piedras, sacos o
incluso personas. Cargar pesos mejora nuestra fuerza en el tronco, brazos y
piernas.
Lanzar: Proyectar un objeto con el impulso de nuestro cuerpo. Los
lanzamientos pueden ser de objetos pesados, en los cuales la dificultad vendrá
dada por la longitud del recorrido, pero también podremos realizar lanzamientos
de precisión a los que además de la potencia del lanzamiento deberemos sumarle
la dificultad del gesto preciso para acertar en el objetivo fijo o móvil.
Defensa o lucha: Hoy en día todo el mundo debería saber hacer frente a un intento de agresión. En nuestra sociedad la violencia y las agresiones son demasiado comunes, bien sea por robo, una discusión entre conductores, violencia de genero, ...
En estas situaciones no solo nosotros podemos estar en peligro sino también es posible que lo estén nuestros seres queridos.
Con el trabajo de lucha y defensa aprendemos a enfrentarnos a diferentes situaciones de combate real, contra uno o varios atacantes, con o sin armas o en diferentes lugares, a través de ejercicios y juegos de combate y aplicando las técnicas mas adecuadas para cada practicante.
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